martes, 19 de junio de 2007

Bernardo Ventocilla Grados

Nació en la ciudad en que probablemente uno esté cerca del dolor y de Dios, donde la contradicción entre la vida y la muerte es una cotidiana afirmación: Cerro de Pasco, allá en los 4.380 msnm sobre los cuales se levanta una bella civilización, y de allí emergió su existencia. Estudió primaria y secundaria en Cerro de Pasco, en el año 2000 postuló sin éxito a la UNMSM, en ese mismo año ingresó a la UNCP. Actualmente estudia Pedagogía, especialidad en español y literatura. Hijo de Don Berilo Ventocilla Olazo (obrero) y Doña Marcelina Grados Apelo. Heredero de un gran legado cultural de la familia Ventocilla Grados que es la Institución Cultural HUARICAPCHA, encargada de velar por la preservación de la Chunguinada (Cerro de Pasco) y de la cultura en general.
Cofundador del “Movimiento Artístico Literario FIAT LUX” de Cerro de Pasco. Integró además los círculos literarios NN (Pasco), Palestra Andina, Primero De Mayo (Huancayo) y actualmente fundador junto a Abel Morales de Fiat Lux (Versión Huancayo) y CARPE DIEM plaqueta de poesía de tiraje quincenal. Publica también en SOLO 4 del diario CORREO de Huancayo. Militante del Partido Nacionalista Del Perú desde el año 2006.

Sobre su poética: “Mi poesía es probablemente algún agujero negro que intimida al universo acechándole con su contradicción más grande: el silencio y la rebeldía. La poesía no es un escape o refugio, es una manera de vivir, sentir, soñar y de luchar; de experiencia, de sensibilidad, utopía y compromiso. Es mirar a otro sol, vivir en otra noche y venerar a otros dioses. Es la hazaña de anunciar una nueva patria de amor y de justicia para oprimidos y opresores…”

“Como dije la Poesía es una manera de vivir, asumir otra existencia para enseñarla y compartirla con los hermanos de patria o bandera, de ideología o de corazón por lo tanto deduzco que la literatura es el eje donde gira esta soberana existencia hecha por y para el hombre…”


AJEDREZ


“La revolución no será calco ni copia
sino creación única de nuestro pueblo”
José C. Mariátegui

Pensad en el ajedrez
derrotado por su propio jaque
en el Rey vencido por su pueblo
en el alfil amante de la Reyna
en el caballo saltando la torre inmensa.

Pensad en mí:
el peón,
en todo lo que pueda llamarse
cuerpo
sangre
y muerte.

Jinete de la tormenta

.........................................Olas de fuego
.........................................entre mis dolorosas venas
.........................................mezcla de sangre y sentimientos.
.........................................Entre las manos
.........................................que detuvieron la marcha
.........................................hoy sordas de espanto
.........................................ante las gigantescas olas
.........................................de glóbulos rojos encendidos.
.........................................Entre las flamas
.........................................incandescentes de tu boca
.........................................nitratos bañados de tus besos.
.........................................Entre las gotas de saliva
.........................................de ptialina puramente fogosa
.........................................envenenada de miel y rosas.
.........................................Entre lo real y lo sensible
.........................................que son signos de mi persona
.........................................de píloro hervido
.........................................y cabeza de crepé pintada.
.........................................Entre los dedos
.........................................que desatan la orgía
.........................................listos y prestos a mi orden
.........................................de activar y hacerme feliz
.........................................y también para escribirle a ella.
.........................................Entre los papeles atentos
.........................................como soldados blancos de paz
.........................................y mis figuritas de tinta.
.........................................Entre la voz de mujeres
.........................................de inspiración sumamente amable.
.........................................Entre las fieras dormidas
.........................................esperando la hora del éxtasis
.........................................y bailando en la noche
.........................................cual ceniciento de cuento
.........................................pensando en cubiertos y sal
.........................................que no es más que carne palpable
.........................................y comestible si es de ave.
.........................................Entre cigarros y cenizas fugaces
.........................................de tertulias cursis y fatales
.........................................que no es otra cosa que preguntarme:
.........................................¿Acaso esto es Amar?

CHE

“Patria o muerte venceremos…”
Ernesto el “Che” Guevara

Y yo tuve un sueño
rojo como los zapatos
del guerrillero argentino,
quien supo fumar habanos cubanos
y aspirar el humo de su libertad.
Yo tuve un sueño
calcinado de huellas revolucionarias
como las marcas de sus ojos
salpicando miradas de sol y de lucha.
Yo tuve un sueño y era el sueño
de mil patrias pobres
de dos mil cabezas incendiadas
de mustias repúblicas
de pugilantes niños
de alegres proles obreras
de nuestros ancestros de barro.
Yo como aquel hombre tuve ese sueño
pero hoy sólo despierto a las cenizas
como aquel mito que aun vive
llamado Che.

JARDIN SECCIONADO

Sentado a solas
en un refugio de relámpagos
de sonoras sombras
proyectadas sobre mi cabeza muerta
bajo este cuerpo dibujado rudimentariamente
de manos toscas y flacas
y huesos que recorren las espalda
son los caminos que la flaqueza señala
y las frágiles venas azules rojas
como los colores que tenían los himnos de mi voz
y no olvidemos la dulce sangre
que bombea sobre mis circuitos
sobre mis pesados órganos
sobre mis sistemas graves
aleteando estoy mis extremidades
soy un pájaro que vence su tristeza
aleteando estoy mi cuerpo
pájaro que canta desde sus cenizas
aleteando estoy estos versos
para gritarle a mi cuerpo
a mis manos flacas
a mi gravedad
¡vivo está el pájaro a pesar de su espanto!