sábado, 26 de mayo de 2007

Dante Leon Rojas Nieves

Nacido el 13 de noviembre en el sur de México en la capital Merida del estado de Yucatan. Estudio en varias escuelas de las cuales de todas fue expulsado por mala conducta, logrando alcanzar a duras penas terminar el bachiller, es actualmente empresario de mediano éxito, jamás ha publicado nada en imprenta. Tiene estudios extraoficiales acerca de la mujer, la poesía modernista, la poesía japonesa y de la conducta humana.




Tu lengua

paseas en el camino que arde obscuro
con ira encubada que te muto en taciturna
en el cauce seco estas tu y estaré yo
desangrando mi destino para que bebas...
te perdiste en tu senda de cicatrices interiores
que fueron arte...
las contemplas, lloras y las tornas heridas novas.
mientras yo solamente cumplo la promesa
de antaño y eterna...
¡de hacer que en el infierno haya amor!
en tus incrustaciones de sufrir te abandonaste
rechazando la amnesia que te obsequie
el consuelo, es la vorágine que creaste en mi
y que me arrastrara a tu fin...
después de todo, el precio de mi vida...es tu lengua.
Loto

Descubrí el secreto de la margarita
me sorprendió exhalarlo en invierno...
me lo regurgito un topacio corista
dudando, si era yo sereno.
Me conmociono saber que todo es arcaico
la tierra, las rosas y las notas son en vano...
hoy las estrellas, el trueque y el clavel fantasma
hay que brindar a la mano beata...
¡alabado seas loto!
porque en el fango,
permaneces nítido
porque tu metáfora

es abstracta...
y en tu soledad:
yo te habré de convertir en deidad.
Taciturno Mortal

No podría cerrar tus ojos...todavía...
no podría crear oscuridad...aun...
en este sitio hay cosas que tienes que ver
hay cosas que tienes que creer de mi...
se que el momento casi llega,
por como luce tu mirada...
mis manos rodean tu garganta
si te matara ahora...nadie sabría...
si estuviera soñando...despiérname...
nadie se imagina lo que en mi mente sucede,
tu puedes susurrarlo o gritarlo...
¿como me hiciste llegar tan lejos?
Mi morada

Inciensos de fe,
para las astillas de carne
Una mesa invalida:
para contentar nereidas
cadáveres beatos,
para regocijar ateos
rimas sin invitación
que huyen al mirarlas...
latidos errantes;
prófugos de las alcobas
elixir de amnesia,
ahorcador de incertidumbres
un sótano perenne,
distante del sublime desconocido
pasillos entre ardor y lujuria
con trausentes de mueca lozana
Sonidos de armonía incesante
que tensan la hombría,
prosas fallidas, versos sin cadencia
son los bufones en la puerta
¿otra vez la rima necia?
perdón lector no es adrede,
es mi morada...
¡vengan pues mis hermanos!
tu? espera en el fuego...
Ola Plateada

Este par de papilas solo saben de cepas amargas,
estas yemas solo tocan escuálidos cuerpos verdes
y estas fosas solo se hartan de aromas resinosos.
Mi costado abierto extiende de sus ramas de Ceiba
mientras mis palmas rastreras hablan de las aristas
de las piedras blancas.
Pero estos muros de mi cuerpo no encierran
el estruendo de tus letras en mi cabeza,
la parvada escandalosa
que agita el aroma boscoso de las pampas
¡ y abrazo las robustas cortezas!
¡ las que por las noches te exhalan!
Alzo las manos y estrecho los rumores del viento
mientras hago el amor con tu silueta
que dibujan las frondas lejanas.
Es mi mente que no cede,
la que comprime leguas
la que no dejó pliegues,
la que llegó a todas las puertas
y decodificó las pupilas,
las que encierran eslabones de tu celda,
aquellas que me guiaron para caminar a oscuras
por los pasos mudos de Rosita.
Al fin aspiro tu sombra, descorcho el vino
y paladeo con los dedos
el nuevo brote de plata.